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En la Noche de Reyes, alejado ya de cualquier paradigma navideño, familiar o  relacionado con los azúcares, me planto en Be Good. A esta sala no vengo desde uno de los últimos conciertos de Easy Snap, la banda que cantaba al son de Winona! Ladrona!.

Esta vez visito nuevamente a unos amigos, con motivo de la fiesta Super Vixens, esa fiesta para chicas, en la que hay una piscina donde luchan en el barro, y basan sus movimientos en las películas de Russ Meyers.  En lo alto de la sala, a cinco metros de altura como si de la cabina de Studio 54 se tratase, está ella: Laura Put, pinchando la petardada más light que tiene para ir caldeando el ambiente, los consoladores, alguna cara conocida, y alguna que no me quiero acordar. Barcelona está plagada de estas situaciones de si te he visto no me acuerdo. Da igual que fuéseis amigos o que compartieseis cama, el caso es hacerse la sueca. ¡Bien!,

Íbamos con Laura Put, dj y cara visible de este colectivo que hace más de un año irrumpió en la escena para hacer algo que les apetecía: una fiesta de chicas, de chicas con curvas. Y con motivo de esta noche de Reyes, me dirijo a charlar un poco con su protagonista, pero no hablaré de sus apariciones en programas de televisión, ni de su serie on line, ni de cuando enseñó las tetas al Papa, para eso mejor darse una vuelta por la red.

 ¿Qué aporta a la escena este tipo de fiestas en general?
Diversión y desconexión de la rutina semanal.

¿Y Super Vixens en particular?
Más diversión todavía y chicas retozando en el barro.

¿No crees que la estela Party Monster ya pasó a mejor vida?
Pues sí. Me hace gracia la gente que aún sigue viviendo en modo “Party Monster” es muy divertido, sí, pero parece que no han visto cómo terminan los protagonistas de la fiesta…

¿Qué balance haces desde aquella fiesta en Londres en la que pinchamos en un barco como si se tratase de la versión electropop de los Sex Pistols?
De eso hará ya dos años, no? Pues ha llovido mucho desde entonces… para empezar me ha crecido el pelo y ya vuelvo a lucir melena. Por fin voy a terminar la carrera y veo más cerca el poder dedicarme a ser actriz. En definitiva, estamos más centrados y con las ideas más claras. A ver qué podemos decir de aquí a dos años más…

Artista por vocación, blogger por imposición, dj por casualidad, estudiante por obligación… Háblame de cada una de estas facetas, cómo diseñas un día en tu vida.
Bueno, yo creo que todas y cada una de ellas se complementan entre sí y no podría vivir prescindiendo de alguna. Aunque mucha gente se haya empeñado en que tengo que centrarme en una… Lo de artista es algo que no he decidido yo, venía de serie. Lo de blogger empezó como una inocente afición y se ha convertido en algo que además de identificarme, me da dinero. Empecé a pinchar a los 17 como un juego y ahora soy residente de Razzmatazz. Estudiar, por muy coñazo que sea, he de reconocer que me ha enriquecido mucho.

Un día en mi vida puede llegar a ser muy variable, pero un día estándar sería: A las 7 suena mi despertador, me voy a la uni hasta las 2. Con un poco de suerte puedo ir a comer a casa. Por la tarde quedo para hacer un trabajo, probablemente luego tenga una reunión y si es viernes, después de cenar me voy a pinchar. ¿Descansar? ¿Para qué? Luego mis ojeras me delatan…

A tus 22 añitos has impartido charlas a alumnos de master que casi duplican tu edad.
¿Crees que gente tan joven como tu sirve de ejemplo para otros?
Lo de ser profe de un máster es algo que todavía estoy asimilando. Cuando me lo propusieron pensé que qué iba a poder enseñarles yo, pero mientras me preparaba la clase me fui dando cuenta de que tenía muchas cosas de las que hablar. Yo creo que la clave es hacer las cosas desde la inocencia y sin pretensión de nada, si tienes ansias por llegar rápido a la cima no lo vas a conseguir.

¿Piensas que nos rodea una sociedad que está un poco perdida en general?
No hay que generalizar, pero un poco sí. Quizás es por la crisis económica o por la desmotivación de algunos jóvenes, pero por lo que veo en mis compañeros que terminan la universidad, por ejemplo, o tienes un objetivo muy claro o muchos se pierden por el camino.

¿Hemos perdido el romanticismo que existía en épocas pasadas?
Sí. Somos una sociedad tan consumista que parece que, como lo tenemos todo, ya no buscamos nada que no sea material. Yo tengo la teoría de que las redes sociales se van a apoderar de nosotros, así que tenemos que hacer algo para darle la vuelta y aprovecharnos de ellas.

¿Valoramos más la cantidad que la calidad?
A mí me da la sensación de que la gente valora más la cantidad, pero eso es muy de la cultura española y el amor por lo gratis. Es como cuando en un sitio regalan cerveza por ejemplo, ahí vamos todos como burros a bebernos una cerveza de pie y a pelearnos porque tardan en servírnosla. Yo prefiero irme a un bar y tomármela sentadita aunque sólo me vaya a tomar una.

¿Y en particular cómo valoras la estela creativa de la gente joven que conoces?
Pues me da rabia porque hay gente muy buena que se tiene que ir a vivir fuera porque aquí no le hacen ni caso. Esto pasa y ha pasado siempre, parece que el arte tiene siempre que ir ligado al dinero, o tienes un papá que te pague tus creaciones o nadie te va a hacer ni caso. Por suerte aún quedan jóvenes no adinerados que siguen luchando por su objetivo aunque se queden sin comer y también marcas que apoyan en la medida de lo posible para hacer que el arte siga en activo. A ver qué pasa de aquí en adelante…

Has posado para varios fotógrafos, amigos y no tan amigos, vestido los diseños de jóvenes valores, ayudado a pequeñas marcas a darles visibilidad, y aunque la moda no sea tu pasión, tu cara se ha relacionado desde el principio con ella.
¿Qué te atrae de la moda?
Uff qué difícil. Yo es que soy muy de que me gusten las cosas que no vea puestas en nadie. Llevaba dos años queriéndome comprar una trenka y no encontraba en ningún lado, de repente este año todo el mundo va con trenka, pues ahora yo ya no quiero trenkas. ¿Me entiendes?

¿Que te espanta de ella?
La gente que vive obsesionada por ella.

¿Qué te aporta y que aportas tu a ella?
Pues mira, me he convertido un poco en escaparate, porque hay marcas que me ofrecen cosas para que me las ponga mientras pincho o en algún capítulo de “El Piso” y eso no está nada mal. Y a mí me aporta… pues verme guapa y bien vestida siempre gusta.

En poco menos de un año finalizas tus estudios, los que te han ayudado a ver lo que hay tras la cámara, pero, ¿Vas a dar el salto definitivo para ponerte delante de la cámara?
Sí, por fin! Llevo 4 años compaginando lo de estar delante y detrás, pero ya por fin podré dedicarme a lo que realmente me gusta, la interpretación. De aquí al Goya.

¿La profesión de dj tiene fecha de caducidad?
Lo de pinchar me gusta mucho y me lo paso genial pero las noches queman mucho y te lo digo ya con 22 años… Tampoco me veo con 50 años pinchando pero voy a seguir dando la lata unos añitos más.

¿Qué bocanada de aire fresco dedicarías al mundo?
Una lucha de gladiadoras sexys en el barro de Super Vixens!